Colegio Alemán de Temperley
Colegio Alemán de Temperley
publicado el 6 de Mayo de 2016

Nuestro diario de viaje - Fermin Hazaña y Gonzalo Luciarte


Luego de llegar a Berlín desde el aeropuerto de Barajas (Madrid ) hicimos un pequeño tour por la ciudad en un micro de camino al hotel. Como ese día estábamos agotados por los vuelos nos fuimos a dormir inmediatamente.

A la mañana siguiente nos fuimos caminando hasta el emblemático "Brandenburger Tor ". Esa mañana hacía mucho frío , cerca de -10ºC y esto fue difícil para nosotros, ya que veníamos teniendo en Argentina una temperatura promedio de 30ºC y fue un cambio drástico.

Cuando llegamos al "Brandenburger Tor" los profesores nos dieron bastante tiempo para mirar y sacar muchas fotos. El "Brandenburger Tor "servía como división entre Berlín oriental y occidental, ya que por ahí pasaba el Muro de Berlín, y esto está marcado por una línea de adoquines que muestra por donde pasaba el Muro antiguamente.

Luego fuimos caminando hasta el Parlamento. Este tenía mucha seguridad para subir a la famosa cúpula del parlamento.
Al subir a la cúpula la gente de allí nos ofreció una audioguía para contarnos un poco de la historia de esta cúpula, la arquitectura y el porqué de su construcción. Esta cúpula estaba hecha de vidrio y estaba totalmente abierta en la parte superior, por lo que allí adentro hacia mucho frío y también había mucho viento. Allí esa misma mañana comenzó a nevar y esto fue una linda experiencia, ya que muchos nunca habían visto nieve.

A la mañana siguiente fuimos a conocer el Muro de Berlín, el original que separaba Berlín en dos: el lado occidental y el oriental. Esa mañana había nevado mucho por eso estábamos todos muy abrigados debido al frío. Fue la primera vez que tomamos el subte en Alemania. Eso nos gustó mucho, ya que era totalmente diferente a los subtes que estamos acostumbrados a usar acá.

En el Muro tuvimos tiempo para sacar muchas fotos y recorrer todos los restos que quedan de él . Después fuimos a la East Side Gallery. Allí se puede ver una parte del Muro que fue removida y pintada por artistas profesionales. Luego de esto fuimos a reunirnos con Ursula en la estación central y a visitar una antigua prisión de la Stasi, el departamento de inteligencia de la DDR.

Luego de irnos de Berlín , nos dirigimos hacia Dresden. Dresden fue una ciudad que nos gustó mucho a todos, ya que tenía una parte moderna muy linda y también su casco antiguo. Solo estuvimos dos días allí, por lo tanto no tuvimos mucho tiempo para recorrerla.

En esta visitamos todo acompañados de una guía local y de nuestra antigua profesora Kerstin. Una de las cosas más lindas que visitamos fue la Frauenkirche.

Después también fuimos a conocer el Zwinger de Dresden y también el río Elba,que era muy hermoso.

En Dresden nos dieron mucho tiempo para pasear y también en esta ciudad visitamos tres museos distintos el Hygienemuseum, el de las Armas y uno de Antigüedades y Tesoros Reales.

Luego de visitar Dresden tomamos camino hacia Tübingen y ahí nos alojamos una semana en un albergue (DJH), en el que hicimos un curso de alemán.
En este albergue había muchos refugiados de nuestra edad, algo que nos sorprendió, pero pudimos hablar un poco con ellos y hasta jugamos al fútbol afuera. El curso estuvo bueno y nuestra profesora fue muy buena con nosotros. Un día fuimos a jugar todos al bowling y fue muy divertido. Tübingen es una ciudad muy linda y chica.

Luego viajamos hacia Ulm, una ciudad muy hermosa, donde realizamos el intercambio con los alemanes. Al principio fue medio raro porque nos separábamos todos después de estar casi dos semanas juntos, pero vivir con alemanes fue una muy linda experiencia y aprendimos muchas cosas de ellos. La verdad es que nunca pensamos que ellos iban a ser tan cariñosos, afectuosos con nosotros, nos sentíamos como en casa cada vez que llegábamos del colegio o de algún paseo. Aquí fuimos la mitad de los días con nuestros alemanes al colegio y la otra mitad realizamos excursiones y fuimos a ver lugares muy lindos como el Bodensee y también Heidelberg. La despedida fue bastante dura para todos, porque nos llevábamos muy bien con nuestra familia alemana, pero esa tristeza fue pasando con el tiempo.

Por último fuimos a München, una ciudad muy grande y conocida, el único problema que tenia es que estaba repleta de gente y por ejemplo era muy difícil sentarse en algún lugar para comer. Eso sí, la ciudad y el centro eran muy lindos. Fuimos a visitar e hicimos el tour a la cancha del equipo de futbol Bayern Munich, y la verdad que es hermoso y comparado a los estadios de fútbol de Argentina no tiene comparación. Y así llegó el último día y se terminaba nuestro viaje. ¡Fue una experiencia inolvidable!

Fermin Hazaña y Gonzalo Luciarte - 6º año 2016