Colegio Alemán de Temperley
Colegio Alemán de Temperley
publicado el 6 de Marzo de 2013

Apertura Ciclo Lectivo 2013


Querida comunidad educativa:
Con agrado, estamos aquí reunidos para dar inicio al ciclo lectivo 2013, y en representación del equipo directivo y docentes de la escuela, llegamos a ustedes para acercarles un afectuoso saludo de bienvenida, recibiéndolos con renovadas expectativas y deseos de compartir un eficaz ciclo de trabajo en conjunto.
Iniciamos este momento con un saludo muy especial a los alumnos, quienes ansiosos y expectantes, hoy están acá comenzando este primer día de clases?
Cada año es un desafío ya que tenemos nuevas metas, o algunas que han quedado inconclusas, esto nos hace ser una comunidad dinámica, una comunidad que aprende, que se perfecciona y que crece, no solo en número, sino en experiencia y sabiduría.
Si tuviéramos que definir qué es una institución con excelencia educativa inmediatamente surgiría la idea de que es indispensable la adquisición del conocimiento a partir del afecto. En consecuencia, este tipo de escuela es la que les da a los chicos la oportunidad de ayudar y ser escuchados y ayudados cuando lo necesiten, que suponga la diversidad como riqueza colectiva, los forme como personas pensantes, libres, respetuosas del otro y autónomas, una escuela donde se valore el ser, el compartir y lo colectivo sobre lo individual.
No podemos perder de vista, que la función del educador conjuntamente con los padres es sostener a los chicos en su búsqueda de conocimiento, para eso nos va a servir escuchar esta adaptación del cuento popular : "Animarse a volar"



Cuando un pichón se hizo grande, su padre le dijo:
- Hijo mío, no todos los seres nacen con alas. Y si bien es cierto que no tienes obligación de volar, opino que sería penoso que te limitaras a caminar teniendo alas.
- Pero yo no sé volar- dijo el hijo.
- Ven- dijo el padre. Lo tomó de la mano y lo acompañó para que diera el salto.
- Ves, hijo el desafío es enfrentarte a lo nuevo. Cuando quieras podrás volar, deberás ensayar el vuelo una y otra vez sin desanimarte cuando no lo logres. Al extender las alas, notarás que vas aprendiendo el vuelo.
Para aprender a volar siempre hay que pensar y saber que todo lo que se logra demanda un esfuerzo. Si uno, no está dispuesto a esforzarse, lo mejor será resignarse a no volar y seguir caminando para siempre.

Los chicos nos necesitan, nos están esperando y debemos brindarles lo mejor de nosotros para lograr hacer efectivo su propósito de vuelo. Es nuestra responsabilidad CREER en ellos, verlos como POSIBILIDAD y tenerles permanentemente CONFIANZA

Mara Cironi.