Colegio Alemán de Temperley
Colegio Alemán de Temperley
publicado el 6 de Febrero de 2013

Palabras para los Padres de los Egresados


Todo lo que hay que saber sobre cómo vivir y qué hacer y cómo debo ser lo aprendí en el Jardín de Infantes.
Los niños pequeños interactúan constantemente con los objetos del ambiente y a partir de dichas exploraciones obtienen distintas informaciones acerca de ellos. A través de dicha propuesta nos propusimos enriquecer y potenciar estas exploraciones.
La sabiduría no estaba en la cima de la montaña de la universidad, sino allí, en el arenero. Éstas son las cosas que aprendí:
- Compártelo todo.
- Juega limpio.
- No le pegues a la gente.
- Vuelve a poner las cosas donde las encontraste.
- Limpia siempre lo que ensucias.
- No te lleves lo que no es tuyo.
- Pide perdón cuando lastimes a alguien.
- Lávate las manos antes de comer.
- Sonrójate.
- Las galletitas calientes y la leche fría son buenas.
- Vive una vida equilibrada: aprende algo y piensa en algo, dibuja, pinta, canta, baila, juega y trabaja cada día un poco.
- Duerme la siesta todas las tardes.
- Cuando salgas al mundo, ten cuidado con el tráfico, tómate de las manos y no te alejes.
- Permanece atento a lo maravilloso. Recuerda la pequeña semilla en el vaso. Las raíces bajan, la planta sube y nadie sabe realmente cómo ni por qué, pero todos somos así.
- Los peces de colores, los hamsters y los ratones blancos incluso la pequeña semilla del vaso, todos mueren. Y nosotros también.
- Y entonces recuerda una de las primeras palabras que aprendiste, la más grande de todos: MIRÁ
Todo lo que necesitas saber está allí, en alguna parte. La Regla de Oro, el amor y la higiene básica. La ecología, la política, la igualdad y la vida sana.
Toma cualquiera de estos ítems, tradúcelo en términos adultos sofisticados y aplícalo a tu vida familiar o a tu trabajo, a tu gobierno o a tu mundo, y se mantendrá verdadero, claro y firme.
Piensa cuánto mejor sería el mundo si todos - todo el mundo - tomásemos galletitas con leche cada tarde a las tres y después nos acurrucáramos en nuestras mantas para dormir la siesta. O si todos los gobiernos tuviesen como política básica volver siempre a poner las cosas donde las encontraron y limpiar lo que ensuciaron.
Y aún es verdad, no importa cuán viejo seas, que al salir al mundo es mejor tomarse de las manos y no alejarse...

Extracto de las palabras del escritor y novelista Robert Fulghum.